Amigos Entre VinosEl pasado 10 de mayo volvimos a reunirnos (después de un buen rato de no hacerlo) el grupo Amigos Entre Vinos (AEV). El tema que previamente habíamos acordado para la cata de esta ocasión fue "Everything but Chardonnay...and Sauvignon Blanc". O sea, podríamos llevar cualquier vino blanco que no fuera de esas uvas, que son las que prácticamente encontramos en todas las tiendas que venden vino.
Así que cada quien tenía que buscar un vino interesante y presentarlo a la reunión explicando brevemente algo sobre el vino.
Algo muy padre de esta reunión, fue que tuvimos la fortuna de contar la presencia de dos amigos Sommeliers:
Pedro Poncelis Jr , que dirige su empresa
Cépage dedicada a difundir la cultura del vino, y
Julio Grinberg, que es el Sommelier de los restaurantes
Novum y Neuquen que tenemos en Monterrey.
Arriba de izquierda a derecha: Aura, Julio, Pedro, David, Brenda y Sergio.Sentados, Elsa y yo. En esta ocasión nos tocó ser los "abuelos" de la foto.Por cierto, como que Pedro ya anticipaba el campeonato que sus Pumas obtendrían unas semanas después.Bueno, pues empezamos con uno de los dos vinos que llevó Sergio.

Se trató del vino
Llano Estacado Chenin Blanc 2007, elaborado en Lubbock, Texas (Estados Unidos) por
Llano Estacado Winery. [12% alcohol; $17 USD].
Es un vino joven y aromático, sumamente frutal con notas de duraznoy florales también. De color amarillo-verdoso, brillante y apariencia acuosa. Es un vino semi seco de cuerpo ligero y algo oleoso, con acidez vivaz y de moderada potencia en sabores, donde percibí manzana verde, y un sabor dulzón de uva blanca pasificada. Su final en boca se sintió mediano.
Un vino balanceado, sin complicaciones. En la relación precio-calidad le doy 4 sobre 5.

Luego seguimos con el vino que llevamos Elsa y yo. El vino era el
Pulvino 2005, que le compramos a Paco Carballido de
Docitalia. Este vino es elaborado por la bodega siciliana
Caporoce, 100% con la uva Grillo (se pronuncia grilo). Algo que nos llamó la atención de este vino blanco, fue que Paco nos recomendó dejarlo oxigenar una hora antes de beberlo. Así lo hicimos y siguió mostrándose aromático al momento de catarlo. Este vino alcanza a pasar por madera sólo 4 meses. [13% alcohol; $219 pesos]
Su color es mediano, amarillo y claro. Como les decía, a pesar de la hora de oxigenación se mantuvo aromático, dando principalmente notas a cítricos y piña. En boca es seco, de cuerpo mediano y oleoso, con acidez viva y sabores moderados a cítricos y algo mineral. Final en boca mediano. Es un vino que va mejor tomándolo con comida.
Me gustó este vino como una alternativa al Chardonnay. Es un buen vino de 4 sobre 5 en la relación precio-calidad.

Pasamos con el vino que llevó Pedro:
Chateau Ste Michelle Gewürztraminer 2006. Elaborado en Columbia Valley, en Washington, Estados Unidos.
[12.5% alcohol; $190 pesos].
¡Ah, qué rico vino! Pedro nos explicó con detalle acerca de este vino, de la uva, de la región en que se plantó y elaboró el vino. Fue el vino que más me gustó de la reunión, por cierto.
De color amarillo y brillante, este joven y aromático vino mostró un cuerpo medio, con acidez fresca y mucho sabor. Los aromas se confirmaban en los sabores: flores como jazmín y gardenia, notas herbales y también frutales, como de toronja suave. De final medio en boca. Balanceado, bien hecho este vino de la afamada bodega, recibe un 5 sobre 5 en la relación precio-calidad.

El siguiente fue el vino que llevó Julio. Miren nomás la etiqueta. Qué nombre de vino tan afín a nuestra reunión:
Chard-no-way 2006, elaborado y embotellado por
Vinum Cellars, en Oakville, California, Estados Unidos. Este vino está elaborado con la uva Chenin Blanc. [13% alcohol; $15 USD]
Pero déjenme les transcribo lo que dice la contraetiqueta de este vino:
"It is our belief that Chenin Blanc (when made well) rivals some of the greatest white wines of the world. This wine from cool climate grapes, barrel fermented in French Oak, and aged for 6 months, Blah, Blah, Blah, Blah, Blah... REDISCOVER CHENIN BLANC!".
Jajaja, ¿a poco no está chido todo ese rollo?
Pasando a catar este vino, mostró un color amarillo pálido y brillante. De nariz moderada y notas florales principalmente. En boca es seco, de cuerpo ligero y acidez viva y agradable. Lo sabores tenían más potencia que los aromas y las notas frutales, como a durazno predominaron. Una ligera nota de sal le percibí también. El final de este vino también fue mediano. En resumen, un vino sencillo y que acorde a la filosofía de la etiqueta, se siente ameno y rico para tomarse sólo en un día caluroso. Lo que ofrece lo cumple. Le doy 4 sobre 5 en la relación precio-calidad.

El siguiente vino fue el que ofreció nuestra anfitriona Brenda. Se trataba del
McLaren Vale The Hermit Crab Viognier Marsanne 2005. Este vino es elaborado por
d'Arenberg Wines, bodega que se encuentra en Australia. 72% es de uva Viognier y 28% de uva Marsanne. [13.5% alcohol; $16 USD].
Su color es de un brillante amarillo pálido. Es muy aromático, pero en lo personal le detecté una nota muy fuerte a ahumado. Mis demás compañeros no sintieron tan fuerte esa nota, pero yo sí. Hubo de pasar un rato para que se abriera más el vino y se debilitara ese olor. Después de eso, le percibó algo floral también.
En boca nuevamente la madera, el tostado, algo de flores y hierbas. Este vino es seco, de cuerpo un poco más que mediano, con acidez viva y con potencia media en el sabor y un final largo.
En la relación precio-calidad le doy 4 sobre 5 a este vino.

Seguía el vino que llevó David: un
Pouilly-Fuissé 2002 de
Louis Latour, un Gran Vin de Bourgogne. Para ser más específicos de Beaune, Côte D'Or, en Francia [11% de alcohol; $500 pesos].
Esperen un momento. ¿Un vino blanco de Borgoña? Eso sólo podía significar una cosa: ¡David llevó un Chardonnay a la reunión! No saben la risa que le dio a David cuando vimos el vino que había llevado. Ah, este muchacho rebelde. Pero bueno, no ibamos a despreciar ese vinito, que estaba sumamente rico.
Este vino mostraba un mediano color amarillo paja brillante. Es muy aromático y da notas de fruta blanca, madera, café, mantequilla y tierra. En boca es seco, de cuerpo casi pleno, viva acidez y con mucho sabor. Frutos secos, madera y grafito estaban presentes junto a la fruta como durazno. El final era deliciosamente largo. La verdad, un muy buen vino. Merece un 5 sobre 5 en la relación precio-calidad.

Cerramos la reunión con otro vino que trajo Sergio: un
Beringer California Collection Moscato 2007, elaborado por
Beringer Vineyards, del Valle de Napa en California, Estados Unidos. [9.5% alcohol; $10 USD]
Este vino está entre semi-seco y dulce. Es de cuerpo mediano, acidez ligera y con mucho sabor a manzana verde y durazno. Se siente muy frutal. En nariz el aroma predominante era de durazno en almibar.
Es un vino bien hecho, balanceado y fue perfecto para cerrar nuestro evento. En la relación precio-calidad le doy un 4 sobre 5.
Fue una agradable experiencia y casi logramos el objetivo inicialmente trazado (gracias a David). Creo que fue una selección de vinos interesante la que finalmente compartimos entre nosotros.
Estamos pendientes de armar la siguiente reunión, a ver de qué tema lo hacemos en la próxima ocasión.
--Rafa Ibarra