
Tal y como lo anuncié aquí, el pasado miércoles 25 de marzo se llevó a cabo la 1a Cata de Vinos Artesanales Mexicanos organizada por Enosphera (www.enosphera.com), a la que asistieron alrededor de 80 personas.
Al entrar al salón del evento, como nos lo habían prometido, nos recibieron con una copa de delicioso vino espumoso, la cual era servida por un siempre amable y sonriente Pedro Poncelis Jr., el sommelier que guiaría la cata de todos los vinos que probaríamos esa noche.
Podíamos elegir entre un vino espumoso seco o uno semiseco. Elsa y yo alcanzamos a probar de los dos, los cuales estaban sumamente sabrosos.
El vino espumoso semi seco fue el Orlandi Espumoso Semiseco, elaborado por Viñedos La Redonda (www.laredonda.com.mx), cuya bodega está ubicada en el municipio de Ezequiel Montes, en el estado de Querétaro.Este vino está elaborado 70% con un ensamble de Viura, Trebbiano y Macabeo y el 30% restante de Chenin Blanc. Siguiendo el método tradicional de la Champaña, la segunda fermentación de este vino se llevó a cabo en la botella por 18 meses. Este vino, a decir de sus productores, es una interpretación muy moderna y audaz de lo que debe ser un espumoso de estilo joven. Mi nota de cata sobre este vino ya la había publicado en este artículo.
El otro espumoso fue el Orlandi Espumoso Brut Nature Gran Reserva, elaborado por el método tradicional con las uvas Trebbiano y Chenin Blanc, pero con un añejamiento mínimo de 24 meses en las cavas. Su poco azúcar residual se nota en la sensación de sequedad que deja en la boca este exquisito vino. De hecho fue el que más nos gustó de los espumosos, porque lo seco nos gusta más que lo dulce. Los dos vinos mostraron ser de muy buena calidad, y como se mencionó en la cata, se les puede considerar de los mejores vinos espumosos que se elaboran en México.
Dio inició el evento con la bienvenida de parte del Sommelier Pedro Poncelis Jr, director de su Vino Escuela Cépage (www.cepage.com.mx), quien presentó a los organizadores y responsables de Enosphera: Brenda Marmolejo y Juan Sotres (www.vinoparaprincipiantes.com), quienes agradecieron a los asistentes por su presencia e interés en el vino mexicano. Asimismo nos presentaron al Ing. Gilberto Salinas (http://www.gsalinasvinos.com/), negociante de vinos de Baja California y desde hace unos años productor de su propio vino llamado Mirlo, el cual degustaríamos esa noche.


Con el fin de introducirnos en el poco conocido mundo del vino mexicano, Pedro Poncelis nos presentó una serie de diapositivas con las que consiguió que nos empapáramos de los antecedentes del vino mexicano, desde la época de la conquista hasta el presente.Pudimos ver en un mapa dónde se ubican las zonas vitivinícolas del país, además de conocer las estadísticas que nos ubican en el lugar 45 del mundo en la producción de vino, y en un muy alejado lugar 65 en el consumo per cápita con apenas 364 ml., es decir dos copas de vino.
Como dijo Pedro, posiblemente estas dos copas sean la del brindis de Navidad y la de Año Nuevo. Triste realidad.
Pedro nos puso esta presentación disponible en la siguiente página:
Y qué decir de la estadística de la cantidad de vinos que producimos comparado con la cantidad de vino que importamos.
Dentro de la presentación hay una sección dedicada a las bodegas productoras de vino mexicano, y otra con los principales protagonistas del vino mexicano en la actualidad, donde no pueden faltar los nombres de Hugo D'Acosta (Casa de Piedra, Paralelo, Adobe Guadalupe, Aborigen, Ácrata), Christophe Gartner (Vinisterra), Víctor Torres Alegre (Vinos Víctor Torres y antes Chateau Camou), Hans Backhoff (Monte Xanic), Paco Rodríguez (Casa Madero), Thomas Egly (Estación de oficios de El Porvenir) y por supuesto José Luis Durand (Sinergi-VT), enólogo en quien Gilberto Salinas se apoyó para elaborar su vino Mirlo.
Llegó entonces el momento de hablar sobre la vitivinícola queretana productora sobre los primeros vinos que degustamos esa noche: los Orlandi Espumosos.
Ante la pregunta de si nos gustaron estos primeros vinos, fue unánime la respuesta afirmativa de la concurrencia. En verdad vinos deliciosos cada uno en su estilo. Gran calidad que confirmó que con los cuidados adecuados el microclima de Querétaro puede hacer que resurja como la importante zona de vinicultura que fue hasta la primera mitad de la década de los ochentas. Nuestras felicitaciones para el Ing. Miguel Angel de Santiago, enólogo de Viñedos La Redonda, y todo el equipo de trabajo que dirige.A un precio de %190 pesos cada uno (en www.Enosphera.com), merecen una calificación de 5 sobre 5 en la relación precio-calidad.
Pasamos entonces con los tres vinos restantes de esa noche, los cuales nos fueron servidos casi al mismo tiempo.
El primero fue Jalá 2005, producido por Joaquín Prieto en su Vinícola Tres Valles (http://www.vinostresvalles.com/). Este vino tinto se elaboró con 40% Cabernet Sauvignon y 60% Grenache Noir, cultivadas tanto en el Valle de Guadalupe como en el Valle de San Vicente de Ferrer, en Ensenada, Baja California. La producción de este vino se limitó a 13,000 botellas de 750 ml.Es un vino de color rubí, mediano y brillante, con un ribete anaranjado. En nariz predominan las frutillas rojas, la madera y un tono dulzón.
En nariz la sensación de madera nos pareció demasiado fuerte.En lo personal siento que este vino necesita dejarse oxigenar al menos unos 45 minutos, porque al beberse recién servido percibí un ataque muy fuerte, además de que se mostró sumamente tánico. De cuerpo medio, acidez viva y astringencia marcada al inicio, mostró la característica mineralidad de Ensenada y sentí mucha frutilla roja y un sabor a café en el retrogusto.
Al probarlo después de casi una hora, la tanicidad bajó bastante y se hizo más agradable, al menos para nosotros.
Su precio es de $311 pesos (en www.Enosphera.com) le doy una calificación de 4 sobre 5 en la relación precio-calidad.

El siguiente vino fue Cruz 2007 (http://cruzmacias.blogspot.com), el que más me gustó de la noche.Este vino es producido por Cruz Macías Ayón, quien es el brazo derecho de Hugo D'Acosta, el famoso enólogo mexicano. Nos llamó la atención la peculiar historia que nos contó Pedro sobre cómo Cruz elabora su vino en la Escuelita de los oficios del ejido El Porvenir y luego se lleva las barricas a reposar en su casa por 11 meses. Al final la producción fue de 3,600 botellas de 750 ml. ¿Así o mas artesanal?
El ensamble de cepas se forma por 60% Cabernet Sauvignon, 20% Petite Syrah y 20% Merlot.
En lo personal me sorprendió el profundo y brillante color púrpura de este vino que no fue filtrado ni estabilizado, lo cual, según dijo Pedro, deja en claro el cuidadoso proceso con que se elaboró, pues un vino descuidado sin filtrar parece atole.
En nariz este vino se muestra elegante, con una buena integración de la frutilla roja, las especias y la madera. En boca la sensación mineral está presente
sin molestar, dejando que la frutilla roja y la madera se expresen. De cuerpo medio, acidez fresca y altos pero agradables taninos, deja un final largo y dulzón.
Elsa dijo que este vino maridaría bien con una carne asada de corte grueso. Veremos entonces con qué acompañaremos la botella de Cruz 2007 que en estas fechas permanece en nuestra cava.
Muy buen vino. Creo que para una producción de sólo 3,600 botellas podemos sentirnos afortunados de haberlo probado en esa cata. Estaremos al pendiente de las próximas cosechas de Cruz Macías.
Su precio es de $300 pesos (en www.Enosphera.com) le doy una calificación de 5 sobre 5 en la relación precio-calidad.

Finalmente llegó el momento de degustar Mirlo 2006. Pedro pidió a Gilberto Salinas que nos platicara sobre lo que implicó la elaboración de este vino, pues él mismo participa activamente en todo el proceso: desde la cosecha hasta el embotellado. Es muy pesado el trabajo pero al final vale la pena y no lo cambia por nada.Un hecho interesante que nos compartió es que la cosecha del anterior Mirlo 2005 la iniciaron a las 5 de la mañana y estaban terminándola para las 11 de la mañana, cuando el calor ya había subido y esto hizo que algunas uvas se sobremaduraran, lo que dio como resultado un vino con un caracter más dulce de lo que esperaban. Mi amigo David consignó esto en este artículo que escribió en su blog sobre el Mirlo 2005.
Esto demuestra como puede variar un vino artesanal de una cosecha a otra, pues el caracter del Mirlo 2006 es muy diferente.
Este vino se elabora 100% con Merlot de dos zonas de Baja California, el Valle de Guadalupe y el camino a Ojos Negros. Permanece en crianza por 12 meses en
barrica de roble americano y francés y 6 meses más en botella. Se elaboraron 3,600 botellas de 750 ml. Como ya había mencionado, el enólogo que participó en este proyecto fue José Luis Durand.
Este vino es de color rubí, mediano y limpio. En nariz los aromas fueron tenues, predominando la frutilla negra y arándanos. También percibí algo como café y especias.
En boca tiene acidez viva, cuerpo que no pude definir entre ligero y mediano, y confirma la frutilla roja, la madera y la nota mineral fue la más débil de los tres vinos de Ensenada. El final es largo y el retrogusto deja un ligero amargor.
Este vino Elsa lo maridaría con la barbacoa de lengua, pero bien hecha.
Su precio es de $445 pesos (en www.Enosphera.com) le doy una calificación de 4 sobre 5 en la relación precio-calidad.

Al final del evento se realizó la rifa de una botella de cada vino que degustamos, una suscripción a la revista Vinísfera (www.vinisfera.com) y un Vinturi.Agradecimos a los organizadores del evento, Brenda y Juan, así como a Pedro por compartirnos sus conocimientos y a Gilberto Salinas por venir desde Baja California para compartirnos su experiencia y su vino.

Esperemos se realicen más eventos que promocionen el vino mexicano, pues va en aumento el interés por conocerlo y no hay mejor manera mas que probándolo.Te invito a que visites la página de Enosphera y compres unos buenos vinos mexicanos, o puedes regalarlos y hacer que los envíen a cualquier parte de México.
Ah, y no olvides también suscribirte a la revista Vinísfera. Puedes suscribirte también en la página de Enosphera (aquí te inscribes).

--Rafa Ibarra









4 comentarios:
Hola Rafa, lastima que no pude asistir a esta cata, me interesa mucho probar el CRUZ, he tenido buenas referencias de este vino.
Saludos
PD. La revista Vinisfera la acabo de ver por primera ocasión aqui en Monterrey, está a la venta en la sección de revistas de Dorian´s, en Plaza San Agustin.
Qué tal Ricardo. Sí hombre, estuvo sumamente buena la cata. Si quieres probar el Cruz ponte de volada en contacto con Brenda (brenda@enosphera.com) a ver si todavía le quedan algunos.
Y gracias por el dato de la revista Vinísfera. Me confirmó Carlos Valenzuela que ya está en Liverpool, Sanborns y las tiendas Duty Free de todo el pais. ¡Qué chido!
Oye, por cierto, que padres artículos has publicado últimamente de Rioja y Utiel-Requena. Muy buenos.
Saludos.
¿Y para cuándo el debut revistero?
Qué tal Joel. Pues se supone que para el próximo número, el #8. Ojalá.
Saludos.
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