noviembre 08, 2009

Divertida y educativa fue la Cata Vertical de Vinos Muga organizada por Vinoteca

El pasado lunes 2 de noviembre Ludovic Anacleto (Sommelier y Gerente Nacional B2C de Vinoteca) me invitó a asistir a una cata vertical de dos líneas de la famosa casa vitinivícola riojana Bodegas Muga. El evento se realizó en el restaurante La Catarina, que pertenece al Grupo Pangea y cuyo concepto es únicamente comida y bebidas 100% mexicanas. Bueno, debo confesar que cuando Leticia Chapa, quien trabaja en La Catarina, me mostró la cava vi que tienen también el vino hecho por Hugo D'Acosta en Francia. Pero podemos considerar que la idea detrás de él es 100% mexicana, así que podemos considerarlo como "jugador naturalizado".

Las asistencia a la cata fue por invitación personal y estaba lleno el salón, principalmente con personal que trabaja en restaurantes que son clientes de Vinoteca, entre los que identifiqué los del mismo Grupo Pangea, El Granero y Grupo Neuquén (Neuquén y Novum).

La cata fue dirigida por Juan Muga, nieto de Isaac Muga Martínez que fue el fundador de las Bodegas Muga en 1932. Nos platicó el proceso tradicional que siguen en su bodega que está ubicado en un hermoso caserón riojano en el corazón en el corazón vinícola de Haro, el Barrio de la Estación. No utilizan mas que barricas de roble para fermentar, ni plástico, ni concreto ni acero inoxidable. Nada de procesos mecánicos, sino que aplican el tradicional trasiego por gravedad, además de la clarificación con clara de huevo fresco, entre otros métodos tradicionales.


Lo vinos de esta cata vertical serían de las líneas Muga Reserva (cosechas 2001, 2002, 2003, 2004 y 2005) y Muga Selección Especial (cosechas 2000, 2001, 2003, 2004, 2005).

Izquierda: Muga Reserva; derecha: Muga Selección Especial

Aclaración.- La iluminación de la sala no era la adecuada para hacer el examen visual (era luz cálida, no blanca) por lo que lo omití de mis notas.

El primer vino que probamos no estaba incluido para la cata vertical, pero Juan Muga quiso que conociéramos su vino Muga blanco, elaborado 90% con la variedad Viura (conocida fuera de Rioja como Macabeo) y 10% Malvasía. Se fermenta lentamente en roble nuevo francés y 4 meses sobre las lías finas. En vino muy fresco, con notas frescas a cítricos y manzana verde, cuerpo ligero y buena acidez, aunque creo que necesita un poquito más de reposo en botella.


Pasamos a la cata de las cinco cosechas de Muga Reserva. Estos vinos se elaboran con 70% Tempranillo, 20% Garnacha y 10% Mazuelo y Graciano. Pasan 6 meses en barrica de roble americano y 24 meses en barricas de 225 litros de roble americano y francés. Finalmente 12 meses en botella antes de salir al mercado. Después de la fermentación permanece entre 2 y 3 semanas en maceración. Una vez terminada la crianza en roble se clarifica con albúmina antes de embotellarlo.
Iniciamos con la cosecha 2001, la más añeja y más compleja de los de esa línea que catamos. El 2001 y el 2004 resultaron ser excelentes añadas en Rioja, y este 2001 lo demuestra. Es aromático con notas de especias (pimienta), frutillas rojas, vainilla, y notas animales como cuero, grasa, y algo ahumado. Tanto en nariz como en boca las notas están muy bien integradas. Es un vino que se siente elegante al paladar, con cuerpo pleno, acidez viva y taninos pronunciados pero agradables. El final es muy largo y el retrogusto dejó una nota de chocolate con leche y medio especiado. Delicioso.

El año 2002 nos dijo Juan que fue muy complicado para la viticultura en la Rioja, con lo que apenas se consiguió una cosecha apenas buena para los estándares de esta denominación de origen calificada. Esto se refleja sin duda en el cosecha 2002, que se muestra menos intenso en aromas y sabor. La acidez es mayor que el 2001, el cuerpo se siente más rústico, más áspero dejando una sensación rasposa en la garganta. El final el largo y el retrogusto amargo y con un sabor a café tostado.

2003 fue mejor que la 2002, pero no tanto como para ganar la clasificación de "Muy buena" por la DOCa Rioja. Sin embargo en el Muga Reserva 2003 sí se nota la mejoría, al mostrarse más elegante y perfumado. A las notas de frutilla roja con vainilla se agregó algo de piñón. En boca se siente más fresco, con mejor acidez y taninos altos y nobles. La frutilla pasificada, las especias, con una presencia más potente en un cuerpo sedoso. Con final largo y un retrogusto dulzón, de chocolate amargo. La frutalidad predomina sobre la madera. Muy bueno.

El 2004, al igual que el 2001, demostró ser una excelente añada. Un perfume floral fue lo que percibí primero, luego las notas frutales y luego la madera. En conjunto hacen un bouquet delicioso. En cuerpo se siente entre mediano y pleno, con acidez viva y taninos altos y astringentes. Notas de moras rojas y especiadas. Delicioso retrogusto dulzón tras un largo final. Otro vinazo, como el 2001. Listo para tomarse.

Finalmente el 2005, que aunque fue otro año excelente para la DOCa Rioja, este vino aún se muestra joven comparado con el 2004. Le falta más tiempo en botella a mi gusto. Su juventud (dado que son vinos que aguantan bien la guarda) denota demasiada frutalidad, una acidez alta y taninos altos también. El cuerpo se siente mediano, los sabores de la frutilla son dulzones y tiene un final largo con un dejo dulzón. Un año más en botella y creo que cambiará bastante.


Llegó el momento de catar la línea Muga Selección Especial. Estos vinos se elaboran también con 70% Tempranillo, 20% Garnacha y 10% Mazuelo y Graciano, pero la fruta que se utiliza es especialmente seleccionada. Tan es así, que en el año 2002 decidieron no sacar este vino por no cumplir con los estándares de la línea. También pasan 6 meses en barrica de roble americano y luego 30 meses en barricas de 225 litros de roble americano y francés. Finalmente 12 meses en botella antes de salir al mercado. También después de la fermentación permanece entre 2 y 3 semanas en maceración. Una vez terminada la crianza en roble se clarifica con albúmina antes de embotellarlo.

El primer vino de esta línea fue el cosecha 2000. ¡Wow! Lo que olí en la copa cuando recién me la acerqué a la nariz disparó un flashback de inmediato: cena de Navidad en casa de mi abuelita Lucha (qepd). Potentes notas especiadas, frutales y dulzonas como de canela, vainilla, mermelada de frambuesa y arándanos rojos, azúcar, y una sensación como si este vino estuviera fortificado. En boca es de cuerpo pleno y aterciopelado, con acidez viva y taninos altos, astringentes y elegantes. Se confirman todos los aromas en los sabores (aunque la especia es más potente en nariz que en el paladar) y se añade la ciruela pasa. El final largo deja un retrogusto dulzón y especiado, muy muy muy sabroso. Este fue el vino que más me gustó de esta cata. Y eso que la añada 2000 apenas fue catalogada como "Buena" en Rioja.

Miren lo que son las cosas, me gustó más el 2000 que el 2001, al que noté una menor potencia aromática. A diferencia del Muga Reserva, el Muga Selección Especial muestra más elegancia y complejidad de aromas, a los que se añaden notas florales. Bien integradas las notas florales, frutales y de madera, más especiado y menos dulzón que el 2000. Me da curiosidad si un año más en botella podrá hacer cambiar a este para parecerse un poco al 2000.

En el año 2002 decidieron no hacer este vino, así que la siguiente añada que catamos fue la 2003.
Algo que me llamó mucho la atención de esta línea de vinos es su consistencia a partir del 2001 al 2005. Es notorio que aunque las añadas fueron calificadas diferentes en Rioja, la selección de las uvas fue meticulosa y logró mantener un mismo nivel de calidad. Mis notas son muy parecidas de las añadas 2001, 2003, 2004 y 2005. Sólo hallé un poco de más frutalidad en los vinos más recientes, pero la elegancia y buena integración de los aromas y sabores es una constante de esta línea. Sin embargo, me quedo con el Muga Selección Especial 2000, para mi gusto el mejor del evento.

Estoy muy agradecido con Ludovic por la oportunidad de participar en este evento tan singular, educativo y divertido.

Punto y aparte. Terminado el evento, encontré entre los asistentes a don Carlos Villarreal, quien desde hace 6 años se dedica a colaborar con la sección Buena Mesa del periódico El Norte con una columna catorcenal llamada "...Y al vino, vino" y tiene poco más de 6 décadas de experiencia como consumidor. Por cierto, les anexo la nota publicada el viernes de esta semana sobre el evento, donde en la misma plana aparecen las recomendaciones de esta quincena de don Carlos Villarreal.

(Da clic sobre la imagen para verla con mayor detalle)

--Rafa Ibarra

2 comentarios:

Estimado Rafa, siguiendo tu blog, me trajo buenos recuerdos. Hace un mes o menos los integrantes de Verema.com fueron recibidos por esta bodega en Rioja y los dejaron hacer y deshacer como decimos en Mexico. Como nos gustaria tener estos eventos en Tijuana, solo recuerdo uno muy interesante de Torres, y creo que estuvo mas orientado hacia el Brandy que hacia el vino. Fijate que leia la columna del Norte que incluiste y el sabado pude constatar lo dicho, vinos de una misma caja con sabores diferentes, fue Nebbiolo de Cetto, con matices de francamente salado a un salado delicado. Ademas, creo que Nebbiolo es de las uvas que captan de forma importante la salinidad del suelo.

Un gran saludo desde Tijuana...
Valente Garcia de Quevedo

Como escuche no hay vinos, sino botellas, puedes comprar dos botellas en la misma tienda y guardarlas en las mismas condiciones y en el servicio van a tener caracterñisticas diferentes.

El vino es un producto vivo, evoluciona.

Otro factore s nuestr estado de humor, el lugar y la gente con la que tomemmos la copa.

Luis

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