Continuación de Reportaje (1a. parte) | XVIII Concurso Internacional "Ensenada Tierra del Vino" 2010.
¿QUIENES FUERON LOS JUECES DEL CONCURSO?
Para la edición XVIII del concurso los jueces fueron los siguientes:
- Dra. María Isabel Mijares y García-Pelayo, de España.
- Lic. Pilar Meré, de México.
- Reportera Esperanza Mendiola Hernández, de México.
- Bióloga Isabel Morales, de México.
- Ing. Alberta Ceja Medina, de México.
- Sommelier Pedro Poncelis Brambila, de México.
- Sommelier Pedro Poncelis Jr., de México.
- Lic. Arturo Bodenstedt, de México.
- Sommelier Kevin Tapia, de México.
- Sommelier Jorge Avelar Buccio, de México.
- Lic. Antonio Laveaga Montes, de México.
- Sommelier Eduardo Martínez, de México.
- Ing. Luis Fernando Otero Torregosa, de México.
- Lic. Marco Miranda, de México.
- Lic. Alejandro Guzmán Galán, de México.
- Sommelier Luis Carlos Barraza, de México.
- Maestro Benjamín Peña Guerrero, de México.
- Lic. Carlos Hernández Cohen, de México.
- Sommelier Ignacio Cárdenas Barona, de México.
- Enólogo Alejandro Hernández, de Chile.
- Sommelier Edgardo Schiller, de Argentina.
- Dr. Robert Wample, de Estados Unidos.
- Dr. Enrique Ferro, de Estados Unidos.
- Dr. Mark Schabel, de Estados Unidos.
- Sommelier Lázaro Robledo, de Estados Unidos.

Abajo, de izquierda a derecha: Lic. Delia Cendejas Bribiesca, Ing. Alberta Ceja Medina, Lic. Pilar Meré, Enólogo Alejandro Hernández, Dra. Maria Isabel Mijares y García-Pelayo, Vicerrectora de la UABC Judith Luna Serrano, Director de la EEG M.A. José Abraham Gómez Gurierrez, Bióloga Isabel Morales, Reportera Esperanza Mendiola Hernández, Dr. Víctor Torres Alegre.
En medio, de izquierda a derecha: Sommelier Pedro Poncelis Jr., Lic. Marco Miranda, Maestro Benjamín Peña Guerrero, Sommelier Pedro Poncelis Brambila, Sommelier Edgardo Schiller, Lic. Carlos Hernández Cohen, Sommelier Luis Carlos Barraza, Dr. Enrique Ferro, Sommelier Eduardo Martínez, Dr. Mark Schabel.
Arriba, de izquierda a derecha: Lic. Arturo Bodenstedt, Dr. Robert Wample, Sommelier Jorge Avelar Buccio, Sommelier Lázaro Robledo, Lic. Antonio Laveaga Montes, Sommelier Kevin Tapia, Lic. Alejandro Guzmán Galán, Sommelier Ignacio Cárdenas Barona, Ing. Luis Fernando Otero Torregosa.
Como lo mencioné en la primera parte, la jueza principal del concurso fue la Lic. Delia Cendejas Bribiesca, pero su función más bien es de coordinación, para asegurar que todo se realice de acuerdo con las reglas establecidas; ella no participa en la cata.
En total fueron 25 jueces en total quienes participaron, pero sólo 24 lo hicieron cada día, pues el enólogo Alejandro Hernández sólo pudo participar el primer día, por lo que para el segundo día su sitio fue ocupado por la bióloga Isabel Morales.
Los jueces son invitados por el comité organizador. Cada juez invitado debe poseer conocimientos de las técnicas de cata, además de que son personas que han demostrado tener una alta calificación para la degustación en el área del vino.
25 jueces. 5 mujeres. 20 hombres.
Por país: 18 de México, 1 de España, 1 de Chile, 1 de Argentina, 4 de Estados Unidos.
Hubo jueces de diversos ámbitos: sommeliers, enólogos, comunicadores, académicos, y enófilos comprobados.
Es natural que tome tiempo adquirir la experiencia indispensable para catar al nivel que exige un concurso serio. Por eso me parece que el promedio de edad de los jueces fue alta. ¿Saben a quién me gustaría ver participar aquí? Al ganador del Concurso Joven Sommelier Mexicano que organiza cada año Cavas Freixenet de México. Y si es posible, al segundo y tercer lugar también. Como lo platicamos Ricardo Brizuela (Diario del Vino) y yo, hacia allá es donde va el mercado, a los jóvenes. Hay que incluirlos más, ¿no creen?
¿CÓMO SE ORGANIZARON A LOS JUECES?
Los jueces fueron agrupados en 3 paneles de cata de 8 jueces cada uno.

Panel 1

Panel 2

Panel 3
Cada panel consistía en una serie de 8 mesas alineadas. En la cabecera de cada panel se ubicaba a un juez que sería el coordinador, encargado de realizar las siguientes funciones: llevar el ritmo de cata del panel; recibir el vino a catar y determinar si estaba en condiciones de ser catado (y en caso contrario, rechazarlo); monitorear las calificaciones para conciliar desviaciones muy fuertes entre los jueces.
El concurso se realizó en dos días y los paneles se distribuyeron de la siguiente manera.
Día 1.
- Panel 1: Luis Fernando Otero Torregosa (coordinador), Eduardo Martínez, Enrique Ferro, Carlos Hdz. Cohen, Robert Wample, Alejandr Guzmán Galán, Ignacio Cárdenas Barona y Kevin Tapia.
- Panel 2: Isabel Mijares (coordinadora), Pedro Poncelis Jr., Pilar Meré, Antonio Laveaga, Edgardo Schiller, Antonia Ceja, Lázaro Robledo, Jorge Avelar Buccio.
- Panel 3: Alejandro Hernández (coordinador), Esperanza Mendiola, Arturo Bodenstedt, Benjamín Peña Guerrero, Marco Miranda, Mark Schabel, Pedro Poncelis Brambila, Luis Carlos Barraza.
- Panel 1: Luis Fernando Otero Torregosa (coordinador), Eduardo Martínez, Enrique Ferro, Carlos Hdz. Cohen, Robert Wample, Alejandro Guzmán Galán, Ignacio Cárdenas Barona y Kevin Tapia.
- Panel 2: Isabel Mijares (coordinadora), Isabel Morales, Pilar Meré, Antonio Laveaga, Edgardo Schiller, Antonia Ceja, Lázaro Robledo, Jorge Avelar Buccio.
- Panel 3: Pedro Poncelis Jr. (coordinador), Esperanza Mendiola, Arturo Bodenstedt, Benjamín Peña Guerrero, Marco Miranda, Mark Schabel, Pedro Poncelis Brambila, Luis Carlos Barraza.
¿Y TODOS LOS JUECES CATARON TODOS LOS VINOS?
No. Apegándose al reglamento de los concursos patrocinados por la OIV, en el Concurso Internacional Ensenada Tierra del Vino cada miembro del jurado puede catar un máximo de 45 vinos por día.
Hubo 272 vinos que se repartieron aleatoramiente (seleccionados por el sistema de cómputo) en cinco grupos de 45 vinos y un grupo de 47. Los paneles 1 y 3 cataron 45 vinos tanto el primero como el segundo día (90 en total), mientras que el panel 2 cató 45 vinos el primer día y 47 vinos el segundo (92 en total).
En esta ocasión ningún vino fue catado por dos paneles diferentes. En ocasiones anteriores, donde ha habido un número menor de muestras, sí se ha realizado la doble cata ciega, según me comentó el Dr. Víctor Torres Alegre.
Y por si se lo preguntan: en efecto, los jueces tenían que escupir el vino que estaban catando para no afectar su juicio para los vinos posteriores. Es que 45 vinos son demasiados.
Cabe aclarar que cada día hubo tres sesiones de cata, de 15 vinos cada una (hubo una sola de 17 vinos), con recesos de 15 minutos de duración, en los cuales los miembros del jurado podían acudir a una sala donde el comité organizador dispuso de bebidas y alimentos que no perturbaran la siguiente sesión de degustación.
¿EXISTE ALGÚN ORDEN DE VINOS PREESTABLECIDO PARA HACER LA CATA?
Así es. Se siguió el ordenamiento establecido por la OIV, que a la letra dice: “La cata se organizará en series homogéneas sucesivas de muestras en función de las categorías y de los criterios siguientes: procedencia geográfica, variedades, cosecha, contenido de azúcar, crianza o no en madera. Estas series serán examinadas siguiendo un orden racional”.
- blancos efervescentes,
- blancos tranquilos,
- rosados efervescentes
- rosados tranquilos
- tintos efervescentes
- tintos tranquilos
Además del orden, otro factor importante que se cuida es la temperatura de servicio de cada tipo de vino. La OIV establece que los vinos blancos y rosados se sirvan entre 10 y 12 °C, los vinos tintos entre 15 y 18°C, y los efervescentes entre 8 y 10°C. Por otro lado, la temperatura de la sala de cata debe estar entre 20 y 24°C.
¿CUÁL FUE EL SISTEMA DE CALIFICACIÓN QUE SE UTILIZÓ EN EL CONCURSO?
Las fichas utilizadas se basaron en dos fichas de degustación establecidas en la Norma OIV de los Concursos Internacionales: la ficha para vinos tranquilos y la ficha para vinos espumosos y de aguja.

Pero en vez de hacerlo con papel y lápiz, en el Concurso Internacional "Ensenada Tierra del Vino" se contó con un sistema de cómputo desarrollado especialmente, donde se llevó el registro de cada calificación de cada juez.
El significado de todos los indicadores se describen a continuación.

*VT = Vinos tranquilos.
*VE = Vinos espumosos y de aguja.
Para la asignación de medallas a los vinos se establecieron los siguientes criterios:
¿CÓMO PODEMOS SABER QUE LA EVALUACIÓN DE LOS JUECES ES HOMOGÉNEA?
Estas sesiones de homologación de criterios fueron dirigidas por la Dra. Isabel Mijares.
"¿Qué les parece este vino? ¿Que defectos le encuentran? ¿Para ustedes sería merecedor de alguna medalla?", eran las preguntas que lanzaba la Dra. Mijares a los jueces.

*VE = Vinos espumosos y de aguja.
Antes de iniciar con las catas es indispensable que todos los jueces estén familiarizados con las fichas de degustación y el significado de los conceptos a evaluar.
Como les mencioné anteriormente, este concurso quiere ser reconocido por la OIV, por lo que está encaminándose a cumplir con sus requerimientos, como lo es adoptando su sistema de calificación.
Para la asignación de medallas a los vinos se establecieron los siguientes criterios:
- Medalla de Plata: entre 80 y 85 puntos.
- Medalla de Oro: entre 86 y 91 puntos.
- Gran Medalla de Oro: de 92 a 100 puntos.
¿CÓMO PODEMOS SABER QUE LA EVALUACIÓN DE LOS JUECES ES HOMOGÉNEA?
Es indiscutible que cada paladar es diferente. Sin embargo, cuando se realiza un concurso como este, es necesario unificar criterios. OJO: no dije calificaciones, sino criterios.
Con el fin de hacer esto, de manera obligatoria al iniciar cada día se realizó una sesión de degustación de un mismo vino (que no se decía cuál era) servido a todos los jueces. A diferencia de las sesiones normales del cata en que los jueces no deben intercambiar impresiones entre ellos, en esta sesión de homologación se les pedía a varios jueces que dieran su opinión sobre el vino en cuestión, incluyendo la calificación que le darían. Y muy importante: si les parecía que ese vino sería merecedor de medalla o no.
Estas sesiones de homologación de criterios fueron dirigidas por la Dra. Isabel Mijares.
"¿Qué les parece este vino? ¿Que defectos le encuentran? ¿Para ustedes sería merecedor de alguna medalla?", eran las preguntas que lanzaba la Dra. Mijares a los jueces.
Todas las opiniones eran valiosas y fueron escuchadas con atención por todos los jueces, quienes participaban expresando sus comentarios.

La Dra. Mijares pidió a los enólogos, expertos en la parte técnica, a dar sus opiniones para conocer su punto de vista y unificar los criterios.
Cuando un juez mencionó que, a su parecer, el vino que estaban catando demeritaría por su color, la Dra. Mijares indicó a todo el grupo que realmente el color no era tan importante como para restar puntos a un vino, pues se desconoce de qué región es dicho vino. (En esto tiene razón, pues en mi caso una vez probé un Chardonnay suizo que visualmente era distinto de todos los demás que había probado antes, y sin embargo estaba bien).
La Dra. Mijares enfatizó a los jueces que si creían que un vino merecía medalla, así lo calificaran en consecuencia. Dijo además que en el futuro las fichas de calificación, para la parte visual, sólo contendrán las opciones de Aceptable o Deficiente. Asimismo, ella es de la opinión de que en vez de que la calificación "Bueno" se cambie por "Aceptable" y "Muy bueno" se cambie por "Bueno". Pues debido a la existencia del "Muy bueno" es que los jueces no se atreven a calificar con "Excelente" a los vinos. Ya ven, la naturaleza humana juega su papel.
Y es que es importante la suma de puntos pero, como dijo Arturo Bodenstedt, ¿cuál es la diferencia entre un vino medalla de plata de 85 puntos y un vino medalla de oro de 86 puntos? Por eso la insistencia de la Dra. Mijares de que los jueces no tuvieran miedo de calificar alto a un vino si es que así lo consideran justo. "Disculpen mi franqueza, pero es que así somos los españoles", dijo finalmente, arrancándonos una carcajada y recibiendo el aplauso.
¿TODOS LOS VINOS QUE PARTICIPAN PUEDEN OBTENER MEDALLA?
No. En las bases de este concurso se estipuló que el total de medallas, atribuidas a las muestras que han obtenido los mejores resultados, no deben superar el 35% del total de las muestras presentadas al concurso. En la hipótesis de un excedente, las muestras que han obtenido los mínimos resultados son eliminadas. (La OIV maneja un máximo de 30% en sus concursos).
En el caso la XVIII edición de este concurso, de 272 muestras fueron 84 las que recibieron alguna medalla, lo que representa el 31% del total.
Aquí concluye la segunda entrega de este reportaje. Y, ¿qué creen? Esto aún no termina. Estén al pendiente.

--Rafa Ibarra



2 comentarios:
Hola Rafa,
Wow!, excelente información. Veo que hay que dominar muchas áreas para participar en un evento asi como juez. La parte de la ficha técnica está muy intersante.
Gracias por compartir esta experiencia.
Saludos
Dr. Salsa
Así es, mi estimado Dr. Salsa. No está nomás de "enchílame otra". La parte de la franqueza es la que se me hace la más difícil, ¿no crees?
Saludos.
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